DONDE EL FUEGO, LOS FERMENTOS Y EL TIEMPO CONVIERTEN LO SIMPLE EN EXTRAORDINARIO
En Gurí te invitamos a un viaje culinario único, donde la identidad rioplatense se funde con la riqueza del Mediterráneo.
Nuestra cocina es un diálogo entre técnica y emoción, nacida del respeto al terruño, de la estacionalidad y de la curiosidad técnica que impulsa nuestra cocina. Cada plato es memoria y presente, un relato en el que el fuego, los fermentos y el tiempo se convierten en alquimistas, transformando los ingredientes en bocados llenos de carácter, intensidad y emoción
Gurí no es solo un restaurante: es un territorio para sentir, recordar y descubrir.
En Gurí cocinamos con fuego, fermentos y tiempo, los tres pilares que transforman la materia prima en experiencias únicas.
Nuestra propuesta une la identidad rioplatense con el carácter del Mediterráneo, a través de una cocina técnica y emocional, elaborada con productos ecológicos y de proximidad. Cada plato es el reflejo de un origen y una mirada actual, donde tradición y vanguardia se entrelazan.
En un ambiente íntimo y relajado, ofrecemos una experiencia sincera, acompañada de una selección de vinos ecológicos —naturales, biodinámicos y tradicionales—, escogidos por su autenticidad y su capacidad de dialogar con nuestra cocina.
En la cocina de Gurí late la historia personal de su chef y fundador, Nicolás Zas.
Uruguayo de origen y mediterráneo por herencia, Nicolás ha forjado una cocina que dialoga entre dos mundos: la memoria charrúa de su infancia y la riqueza de la despensa catalana.
Formado en la exigencia de la alta gastronomía, su propuesta no busca el artificio, sino la verdad del producto y la emoción del recuerdo. Cada plato nace de una investigación profunda en torno al terruño, las técnicas de fermentación y la estacionalidad, y se expresa en un lenguaje contemporáneo, sincero y lleno de carácter.
En sala, Nicolás no se esconde: se acerca a las mesas, comparte su pasión y abre al comensal la puerta a su universo culinario.
Para él, cocinar es un acto de hospitalidad y memoria, un puente entre orígenes y presente.
“Gurí es el nombre que en Uruguay damos a los niños. Para mí, representa la raíz, la identidad y la curiosidad infinita que me empujan a cocinar cada día”